05/03/2010
El Centro de Iniciativas y Turismo de Santa Cruz de Tenerife ante el estado de abandono que presenta el Cuartel de San Carlos en primera línea de la ciudad y por donde cada día transitan miles de ciudadanos y de turistas, insta al Gobierno de Canarias a que disponga los medios necesarios para la pronta terminación de esta obra. Es evidente, que la ineficacia ha sido la constante en esta rehabilitación. En una ciudad moderna como la que pretendemos sea Santa Cruz no es de recibo encontrar en tal estado de abandono, en una de sus principales vías a un edificio tan singular durante los diez últimos años.
Las obras de rehabilitación del Cuartel, inaugurado en 1875, continúan paralizadas DESPUÉS DE MÁS DE UNA DÉCADA en la que el Gobierno de Canarias emprendiera los trámites administrativos para proceder a su restauración.
El Cuartel de San Carlos fue uno de los acuartelamientos más importantes de Tenerife, construido a partir de 1850 por el maestro de obras Domingo Sicilia, siguiendo los planos del ingeniero militar Amat y Tortosa, en el espacio que ocupaba previamente el antiguo Hospicio de San Carlos. Desde el punto de vista arquitectónico, el inmueble destaca por su marcado carácter neoclásico y si valoramos la funcionalidad que ha tenido en la Isla, debemos recordar que en éste lugar tuvo su sede hasta la década de los setenta un regimiento de infantería.
Los trámites administrativos para llevar a cabo la reforma del Cuartel de San Carlos se iniciaron en el año 2000. Todo ello fue posible porque, a finales de los años setenta, este histórico edificio fue cedido por el Ministerio de Defensa al Ayuntamiento de Santa Cruz, que a su vez lo cedió a la Administración Autonómica mediante una permuta.
Posteriormente, el proyecto y la dirección de la obra terminan siendo encargados al estudio arquitectónico tinerfeño AMP, integrado por Felipe Artengo, José María Rodríguez Pastrana y Fernando Martín Menís. Dicho proyecto preveía crear unas instalaciones modernas para la futura sede de la Dirección General de Servicios Jurídicos y de la Viceconsejería de Relaciones Institucionales, sin que el inmueble perdiera sus proporciones originales y conservando también sus dos fachadas.
En el año 2003 se inician las obras por parte de la Empresa Dragados, con un presupuesto de en torno a los 3 millones de euros, si bien, sorprendentemente dos años después se paralizan, marcando así el comienzo de una serie de hechos que suscitan la confusión y la incertidumbre en torno a esta obra.
A la vista de estos hechos, cabe preguntarse hasta cuándo habrá que esperar para ver el antiguo Cuartel de San Carlos restaurado que se encuentra en la puerta principal de entrada al centro histórico y turístico de la capital. Por todo ello, entendemos de urgente prioridad el dotar a este proyecto de los fondos necesarios para su terminación.